Los terminales de pago autónomos son sistemas electrónicos avanzados que permiten a los clientes realizar transacciones de forma independiente, sin necesidad de asistencia del personal. Estos dispositivos se utilizan habitualmente en zonas de autoservicio como quioscos, máquinas expendedoras y parquímetros, ofreciendo opciones de pago seguras y versátiles que mejoran la experiencia general del usuario.